Remembranzas de la UCA

Corría el crepúsculo cronológico del año 1980, un lustro casi había registrado ya su ciclo en la vida académica docente del señor Gerardo Rodolfo Valverde Segura, quien como profesor activo del excelentísimo Instituto Tecnológico de Costa Rica en la Facultad de Administración de Empresas, había germinado en su peculio pensador la idea de construir una plataforma educativa universitaria que pudiese ofrecer oportunidades de crecimiento profesional a una gran población cartaginesa, que por falta de tiempo por sus trabajos y obligaciones personales acusaban la imposibilidad para hallar carrera o cupo en la incipiente y prolífera institución ITCR ya pionera en Cartago en esta rama formativa universitaria. La simiente en el pensamiento del Licenciado Rodolfo Valverde Segura, tomó forma inicialmente tras inconmensurables esfuerzos e inversiones de recursos, para dar a luz en 1981 al parauniversitario INCOSE, siglas de Instituto Costarricense de Ciencias Contables y Secretariales. Este fue el primer peldaño sin saberlo que lo llevó eventualmente, dado el éxito en calidad académica y formación de graduados, a la aventura mayor de instaurar otra casa educativa pero de mayor alcance y profundidad profesional: una universidad privada. El reto era enorme pues se consideraba que en Cartago la inversión en infraestructura para comercio era riesgosa y mucho menos justificaba una incursión en el campo de una empresa tal, como universidad privada, considerando el factor desestimulante de la existencia en el centro local de la provincia, de instituciones públicas como la UNED y el ITCR como predecesores.

Lejos de desalentarse, don Rodolfo Valverde Segura, se asió fervientemente de la idea preconcebida, de esta manera invirtió y se apalancó financieramente para erigir su prototipo: La Universidad de Cartago Florencio del Castillo fue su nombre original con que nació, dando su primer halo de vida en el mes de agosto de 1995, captando tras una épica campaña informativa ingeniosamente novedosa, a los primeros treinta estudiantes que al matricular tendieron la mano a esta obra propiamente de un cartaginés para los cartagineses en el centro de Cartago, ofertándose específicamente en las carreras de Ciencias de la Educación con énfasis en Preescolar, Ciencias de la Educación con énfasis en I y II Ciclos, Administración Educativa, Administración de Empresas y Administración de Recursos Humanos, culminando la inserción de la carrera de Derecho.

La corriente del formativo río académico empezó a fluir en este ojo de agua, para no detenerse ni agotarse, se abrió brecha derrubiando y franqueando obstáculos para que al cumplir su primer año operativo en setiembre de 1996 ya superaba los trescientos estudiantes, cifra halagadora como también inesperada dados los pronósticos de supervivencia y crecimiento en la provincia y en ese ámbito como ya se supra mencionó.Habiendo experimentado crecimiento exponencial, la empresa educativa iniciada se consolida rápidamente, pero sufre un traspié tras la repentina muerte accidental de su fundador Lic. Rodolfo Valverde Segura, entonces Rector en diciembre de 1998, recayendo la continuidad y desarrollo posterior de esta casa de enseñanza, en las manos de su hijo el Licenciado Ronald Valverde Fuentes, quien se consigna elevar la memoria de su progenitor a través de encauzar y cristalizar con su equipo de trabajo la consolidación en calidad y cantidad de estudiantes, docentes y producción de graduados. De esta forma queda vitrificada en monolito académico y profesional ese gran esfuerzo por coadyuvar a la economía del país con sus trabajos expandidos por su formación profesional sellada entre ellos y LA UCA, convirtiéndolos en excelentes graduados orgullosos de haber sido simientes de la provincia… por la provincia y por el país.

Tras 18 años de existencia LA UCA se extendió en sus vertientes latitudinales hacia otras provincias, llevando las posibilidades de desarrollo personal y profesional a gente luchadora y tenaz de todo el país, lo que la ha solidificado como una de las universidades privadas más prolijas y eximias en su producción intelectual para beneficio de Costa Rica como un todo integral.

La senda está trazada, con el honor y la responsabilidad inherentes del campo educativo, LA UCA aún está joven, se afirma y crece por y para nuestros estudiantes, profesores y funcionarios con la frente en alto hacia la progresividad cognoscitiva del mundo entero.